martes, 27 de mayo de 2014

Consejos para la conservación de bizcochos (para tartas de fondant)

Hola!

Este post es un poco improvisado. Una chica me pregunto el otro día que como podía conservar sus bizcochos y rellenos para hacer tartas de fondant, que siempre iba justita de tiempo. Así que me puse a buscar por mi cuenta, y me di cuenta de que sería genial hacer un post hablando solo de esto. No es una receta en sí, pero seguro que puede ayudar a más gente que como ella, no se aclara al empezar con estas tartas. Además me viene muy bien para aprender alguna cosilla más.

¿Que tipo de bizcocho es mejor para una tarta fondant?

La respuesta es depende jejeje. Y creo que la voy a repetir mucho. Depende del uso que le vayamos a dar, del relleno, etc.

Una tarta forrada con fondant, a la que le añadimos figuritas en 3D, decoraciones, etc, va a llevar como poco 800 gramos de fondant encima, si no es más. Es importante que el bizcocho pueda aguantar todo ese peso. Podéis hacer un bizcocho ligero y esponjoso (un cuatro cuartos como este, aunque yo echaría mantequilla en lugar de aceite), pero intentando controlar la cantidad de fondant (figuras más pequeñas, fondant más fino...) o si estáis empezando y no lo tenéis muy claro, lo mejor será optar por un bizcocho de miga densa, más seco en boca pero más resistente. Por ejemplo este genovés de Miriam o este bizcocho madeira sponge cake de velocidad cuchara.*
En todo caso, el truco es enfriar muy bien la tarta una vez cubierta y alisada antes de colocarle el fondant encima, para que esté dura y no se deforme.

Cuatro cuartos de fresa cubierto con buttercream de queso crema

¿Conservación en la nevera?

Si vais a hacer una tarta el sábado digamos, lo ideal es hacer el bizcocho como mínimo el día anterior, viernes. Con 24 horas de reposo conseguiréis que el bizcocho se temple y que la miga se asiente bien para evitar que se rompa al manejarlo. Pero a veces no tenemos tiempo de prepararlo el día anterior.
Se puede hasta hasta 5-7 días antes y seguirá perfecto. Una vez a temperatura ambiente, se envuelve bien en film transparente y a la nevera (nunca caliente). Algun@s reposter@s los conservan más tiempo, pero a mi no me gusta más de una semana. Para eso ya está el congelador.

¿Conservación en el congelador?

Si vais a preparar el bizcocho de la tarta con más de una semana de adelanto, o sois de l@s que les gusta tener unos bizcochos listos por si surge la ocasión, se pueden guardar en el congelador perfectamente. Mismo procedimiento que con la nevera: esperamos a que temple, envolvemos bien, y al congelador, en un lugar plano para que no se deforme y sin colocar peso encima. Podéis tenerlos guardados hasta tres meses. A partir de ahí, es posible que pierdan algunas propiedades.
Para utilizarlo se saca una hora antes del congelador y se deja a temperatura ambiente, o también lo podéis descongelar toda la noche en la nevera.

Madeira sponge cake cubierto de fondant
¿Conservación de rellenos?

De nuevo, depende. Personalmente, el buttercream o relleno del tipo que sea prefiero hacerlos el día mismo en que voy a decorar la tarta. Sé que se pueden conservar en la nevera un par de semanas bien tapados si llevan mantequilla, y no más de una semana los que tengan queso o nata. De hecho, más de una vez me ha sobrado buttercream o ganache y lo he utilizado después para otros postres.
Si os sobra bastante cantidad y no lo vais a utilizar, lo podéis congelar, con dejarlo templar y batirlo de nuevo unos minutos estará utilizable, pero tened en cuenta que nunca volverá a su textura original del todo, sobre todo los que contienen queso o nata. Así que mejor ajustar la cantidad a la hora de prepararlo para que no sobre. Además, si ya tenemos los bizcochos listos, preparar la crema ya no es tanta faena.

Notas
  • * Si optáis por un bizcocho de los más secos, es importante bañarlo bien con almíbar para que no esté seco. Una receta básica sería: 100g de agua + 100g de azúcar + extracto al gusto (vainilla, café, naranja, pistacho...). Calentamos en un cazo hasta que el azúcar se haya disuelto por completo, pero que la mezcla siga líquida. Dejamos enfriar y listo. 
  • Si vais a recortar el bizcocho para darle una forma concreta, siempre es mejor un bizcocho denso para que al cortarlo no se desmigaje por completo, y adiós bizcocho.

Y con esta entrada cerramos el tema fondant por ahora. Espero que os sea de ayuda y os prometo una recetita salada para la semana que viene =)
Ciao!


lunes, 26 de mayo de 2014

Tarta decorada Peppa Pig. Parte 2: Montaje y decoración

La semana pasada os enseñaba en este post como preparar el bizcocho y el relleno para preparar una tarta decorada de la cerdita Peppa pig. Hoy toca la decoración y montaje de la tarta. Para modelar las figuritas utilizaremos fondant, que viene a ser una pasta de azúcar muy manejable, que se puede comprar ya teñida o blanca para darle color en casa. 

Para esto es imprescindible utilizar colorantes en gel o en pasta, ya que los colorantes líquidos cambiarían la textura del fondant (hay que echar mucha cantidad). En casa tengo dos marcas, Wilton y Sugarflair. Prefiero la segunda, sobre todo si se trata de teñir fondant negro o rojo. Son dos colores muy difíciles de conseguir y Sugarflair lo hace a la perfección. También escucho y leo comentarios muy positivos sobre la marca Americolor, pero yo no la he probado. Si vais a hacer una tarta al año, os recomiendo que compréis fondant teñido y listo, porque los colorantes, aunque tienen fecha de caducidad, aguantan bastante y dan para muuuchos usos.


Para montar la tarta necesitaremos:
  • Capas de bizcochos de 15cm y 26cm
  • Buttercream de queso crema teñido de verde y azul (En el tutorial de la semana pasada os mostraba como preparar todo esto)
  • Lira para cortar bizcochos
  • Espátula
  • Vaso con agua caliente
  • Base de cartón redonda para la tarta de 15cm. Debe de ser unos mm inferior al diámetro del bizcocho.
  • Stand giratorio para decorar tartas. Yo tengo ESTE y ESTE, los dos asequibles. Me gusta más el segundo (que fue un regalo de cumple por cierto) porque al no tener pie cabe más fácilmente en la nevera.
  • Pajitas de plástico
  • Palillos de madera
  • Plato de cartón
  • Estecas de fondant (Las mías son de Kitchen Craft y me salieron baratas, las compré AQUI)
  • Pegamento. Puede ser agua a secas, o un poquito de polvo CMC mezclado con un alcohol blanco, o con agua si van a comer niños, os hará un pegamento más resistente.
  • Decoraciones de fondant
  • Cortadores redondo, de flor, de nube...

Ingedientes (Para las decoraciones de fondant)
  • Fondant blanco
  • Fondant rosa claro (Pink de Wilton)
  • Fondant rosa fucsia (Rose de Wilton)
  • Fondant negro (Black extra de Sugarflair)
  • Fondant rojo (Christmas red de Sugarflair)
  • Fondant azul (2/3 de Navy de Sugarflair y un 1/3 de Sky blue de Wilton)
  • Fondant verde (Leaf green de Wilton)
  • Fondant naranja (Yellow de Wilton y Christmas red de Sugarflair)
  • Fondant color carne (Ivory de Sugarflair o fondant blanco+un pelín de fondant naranja)
  • Fondant amarillo (Yellow de Wilton)

*Añadiremos un poco de polvo CMC a cada trozo de fondant y amasaremos para que las figuras se endurezcan con facilidad. Sino las tendréis que hacer muchos días antes para que sequen de forma natural e incluso así no quedarán tan duras.

Paso a paso (tarta 26cm)

Rellenamos dos mangas pasteleras con crema verde. Una con boquilla grande y redonda (tipo 1A de Wilton) y otra con boquilla de césped (tipo 233 de Wilton). Para rellenarlas sin pringarme, lo que hago es colocar la boquilla y poner un pinza para que la crema no se salga por abajo. Luego meto la manga en un vaso o similar y doblo la parte que sobresale de la manga hacia fuera. No se si me explico jeje, igual en las fotos se ve más claro.



Para montar la tarta grande, lo primero que haremos será cubrir nuestro stand con papel de horno. Yo utilicé papel de aluminio porque otra vez me pilló sin papel sulfurizado en casa, pero no os lo recomiendo, se pega fácilmente. Encima colocamos la capa más fea, más irregular. Echamos un cinturón de buttercream verde con la manga de boquilla redonda alrededor del bizcocho para evitar que se salga el relleno. Vertemos el ganache en el centro. El mío tenía una textura lo bastante líquida para extenderse prácticamente solo, apenas me ayudé un poco con la espátula para que llegara a cada rincón. Tapamos con la segunda capa de bizcocho más irregular, repetimos la misma operación de relleno y tapamos con la "capa bonita".



Refrigeramos la tarta unos 15 minutos, para que el relleno se solidifique un poco. La sacamos y la cubrimos con la crema restante de la manga redonda y ayuda de una espátula. Como veis en la foto, se trata de una capa muy fina (capa sujeta-migas), que sirve solo para unificar la superficie. No hace falta que tape completamente el bizcocho ya que de eso se encarga la decoración de césped que haremos con la otra boquilla. Ahora sí, la volvemos a meter en la nevera mínimo media hora, y la manga con boquilla de césped también. La crema tiene que estar bastante firme para que no se derrita nada más decorar, y eso con crema de queso es bastante difícil (se derrite de mirarla en serio).

Una vez fría haremos el césped. Hay que cogerle el truco a esta boquilla, pero después es bastante fácil. Os recomiendo practicar antes en un papel de horno en horizontal o en un vaso en vertical. Empezamos con la boquilla pegada a la tarta y ejercemos una presión regular mientras la vamos separando poco a poco. Dejamos de presionar la manga cuando esté del largo adecuado y listo. Al hacer el césped en el lateral de la tarta este tiende a caer hacia abajo, a no ser que lo hagáis muy cortito. Dejamos la parte superior de la tarta sin decorar; lo haremos cuando coloquemos el piso pequeño. 

Colocaremos cuatro pilares para que sujeten la tarta de 15cm. Se pueden comprar en tiendas especializadas, pero la técnica casera es más barata e igual de efectiva. Necesitaremos pajitas de plástico, palillos de brocheta, y una base de cartón fina (un plato de cartón recortado por ejemplo). Clavamos una pajita en el bizcocho, la sacamos y recortamos a la  altura exacta de la tarta menos 2mm. Lo mismo con tres pajitas más. Las clavamos aproximadamente en el centro de donde va a quedar el piso superior. En mi caso, no lo quería centrado, así que en un lado de la tarta. Sobre estos pilares colocaremos la base de cartón y encima la tarta pequeña. Así nos aseguramos de que el piso de abajo no se hunda y que al cortar el piso de arriba no nos llevemos parte del de abajo. Refrigeramos la tarta hasta su utilización.


Paso a paso (tarta 15cm)

Seguimos los mismos pasos para rellenar la tarta que con la de 26cm. Como buscamos un acabado liso, lo primero que haremos después de cubrir con una capa fina y refrigerar 15 minutos (capa sujeta-migas), será poner encima de la tarta la base de cartón recortada previamente, de la que deben sobresalir unos mm por los lados. Cubrimos con una capa bien gorda de buttercream, no importa que quede irregular, y refrigeramos de nuevo, al menos 30 minutos para que se solidifique bien.

La sacamos y con ayuda de una espátula mojada en agua caliente vamos alisando los lados de la tarta, usando la base de cartón como guía. Lo que gira es el plato, no la espátula. Esto también es cosa de práctica y con el tiempo va saliendo mejor. Yo me salté la capa sujeta-migas, por impaciente y me quedó alguna miga de bizcocho mezclada con la crema y no queda bien visualmente. 


Ayudándonos con la base de cartón le damos la vuelta a la tarta pequeña y la colocamos sobre la grande, intentando que quede centrada sobre la base y los pilares. Quitamos el cartón, que se habrá quedado de nuevo encima, y alisamos con la espátula. Terminamos de decorar con césped por la parte que queda vacía  del piso de abajo (se me olvidó hacer fotos a esta parte, perdón) y ya tenemos la tarta lista para decorar con las decoraciones de fondant.

Yo procuro no meter nunca el fondant en la nevera, porque entre el clima húmedo de Valencia y el cambio brusco de temperatura al salir de la nevera, el fondant empieza a sudar, es decir, a formar unos chorretones feísimos que pueden echar a perder vuestra tarta. Y como el queso es una crema que necesita frío si o si, lo que hago es conservarla en la nevera hasta el último momento en que la saco y le pongo las decoraciones y figuritas.



Paso a paso (figuras fondant y decoraciones)

En primer lugar formaremos los cuerpos de los cerditos. Para Papa pig y George, les daremos forma de bola, con el fondant verde y azul respectivamente. Para Mama pig y Pepa, haremos una campana imitando la forma de sus vestidos.


Las cabezas tienen todas la misma forma, de pera con la parte del morro un poco ladeada. Haremos cuatro con el fondant rosa claro, de más pequeña a más grande, que corresponden a los personajes en este orden: George, Peppa, Mamá, Papá. Aseguraros que cuadren con el tamaño de los cuerpos. Atravesamos el cuerpo con un palillo de madera y encima clavamos la cabeza (pobrecitooos).



Para brazos y piernas, formamos un churrito con el fondant rosa claro y cortamos cuatro trozos para cada muñeco, más pequeños para Peppa y George y más grandes para sus padres. Para formar las manos o pezuñas, hacemos dos cortes (tienen tres dedos) y redondeamos las esquinas. Para los zapatos, dos bolitas de fondant negro ligeramente alargadas. Pegamos los brazos con agua a los cuerpos y reservamos las piernas para colocarlas en el último momento.



Para hacer las caritas usaremos dos bolitas blancas y dos negras para los ojos (yo los pinté directamente con colorante), un churrito y una bolita rosa fucsia para la boca y el moflete. Con la esteca de bola pequeña marcamos dos hoyitos encima de la cabeza y colocamos las orejas dentro, dos bolitas rosas ligeramente alargadas.



A Papa Pig le añadimos unas rayitas negras para el bigote y barba y con un churrito de fondant negro muy fino le rodeamos los ojos para simular las gafas. Para Mama Pig, pintamos las pestañas con colorante negro y ya los tenemos listos. Dejamos secar.



Para hacer el sol de fondant, extendemos fondant amarillo y recortamos dos círculos de unos 6-8cm de diámetro. Podéis usar un cortador redondo o un vaso también sirve. En una de las circunferencias marcaremos bien el lugar en el que irán los dos palos de brocheta pero sin llegar a atravesarlo. Esa es la parte trasera. Recortamos unos rayos y los pegamos alrededor. Es importante esperar hasta que sequen sin tocarlos, porque son muy finos y se romperían. En la parte delantera, que servirá de tapa, colocamos el número con fondant blanco, para que resalte. Una vez seco, unimos las dos mitades con los palillos en medio y lo clavamos en la tarta.



Preparamos flores en rojo, amarillo y naranja para decorar el césped, utilizando un cortador con la forma que más nos guste. Las nubes las hice a ojo marcando con un cortador de flor que tiene pétalos redondos y terminando de recortar con la esteca de cuchillo. Para la casita recortamos las dos mitades de la casa en fondant color carne, y el techo en fondant naranja. Añadimos una puerta amarilla y la ventana con un churrito de fondant blanco. Pintamos los huecos con colorante en gel azul (Sky blue de Wilton). La casa debe tener la misma altura que la tarta azul. Dejamos secar.



Para las letras, partimos de cinco cubos de fondant blanco idénticos. Lo que hago es recortar cada letra con la esteca y redondear las esquinas con los dedos. Como las veía un poco sosas, estampé cada una con una imprenta de galletas. Dejamos secar.



Unos minutos antes de presentar la tarta, la sacamos de la nevera y colocamos todas las decoraciones en su sitio. Repartimos las flores por el césped, agrupándolas de tres en tres y nos ayudamos con agua o pegamento comestible para colocar las decoraciones más pesadas, como las nubes o la casa. Yo tenía que transportarla bastante lejos, así que la puse media horita en el congelador antes de decorarla para que aguantara bien el viaje. Ni de lejos llega a congelarse, es solo para que esté bien fría y las decoraciones delicadas como el césped aguanten más tiempo la forma.

Y este es el resultado final.











Eso sí, yo os animo a improvisar; todo esto que os he contado es aplicable a otras muchas tartas, por eso me he enrollado tanto jeje. No soy una experta en el tema ni he hecho mil tartas, pero quería compartir con vosotros lo que he ido aprendiendo a lo largo de estos tres años desde que descubrí este mundo de la repostería creativa, que una vez que entras en él es muy difícil salir.

Notas
  • Parecen muchos materiales los que se necesitan para hacer esta tarta, pero la mayoría son fáciles de conseguir y otros se pueden sustituir. Las estecas no son imprescindibles. Os facilitarán el modelado, pero también podéis sustituirlas por cuchillo, cuchara, palillo, tijeras, etc. El stand giratorio ayuda mucho a la hora de conseguir una tarta lisa y sin imperfecciones, pero yo he hecho muchas tartas sin él y no he muerto en el intento. La lira se puede sustituir por un cuchillo jamonero largo y bien afilado. El CMC no es imprescindible, pero si recomendable y la espátula la podéis encontrar en cualquier tienda de todo a cien. La mía es de Carrefour y creo que me costó 3 euros. Para la base de cartón recorté una caja de leche. Como veis, nada del otro mundo.
  • La técnica que he usado para cubrir la tarta pequeña es perfecta para tartas cubiertas de fondant. Así os aseguráis un acabado perfectamente liso al cubrirla.

En fin, creo que no me dejo nada en el tintero (menuda pesada) sino editaré. Espero vuestros comentarios abajo, ya sea para decir que os gusta o para que no publique nunca más una tarta porfavooor jajaj

Un beso grande y gracias por leerme



lunes, 19 de mayo de 2014

Tarta decorada Peppa Pig. Parte 1: Bizcocho, relleno y cobertura

Hola!

Hoy os traigo un tutorial bastante larguito! =)





La repostería creativa me encanta (sobre todo los cupcakes y las tartas). Pero tampoco me quiero encasillar y pasarme la vida haciendo dulces. Si que me lo plantee antes de abrir este blog, el dedicarlo solo a recetas dulces. Pero hay tantas otras cosas buenas además del dulce y yo quería experimentar con todo un poco. En fin, que las tartas y los cupcakes no son el centro del blog, pero aún así os enseñaré algunas recetas de ahora en adelante.

En el post de hoy, os enseño como hago una tarta decorada paso a paso y os doy mis trucos y consejillos, que una servidora ha aprendido a base de practicar el ensayo-error. Espero que sirva de guía para los que quieran empezar con estas tartas y no lo tengan muy claro. Y los que ya sepan aprendan algo nuevo. Seguro que todo lo que os diga aquí lo podéis encontrar en otros blogs o páginas, pero yo quiero daros los trucos que para mi son imprescindibles o que han marcado un antes y un después en mis tartas. En este caso, no he utilizado fondant (pasta de azúcar) para cubrir la tarta porque no me gusta mucho, aunque si he hecho tartas con él, no es mi ingrediente favorito. Me resulta pesado y empalagoso; lo prefiero para decorar.



Se trata de una tarta decorada infantil con temática del dibujo animado Peppa pig. La hice para el cumple de mi ahijado, que celebraba sus dos añitos este sábado y ha gustado bastante. La receta del bizcocho está basada en la de Red Velvet del primer libro de Alma Obregón, Objetivo: Cupcake Perfecto, pero con unas modificaciones. No le eché colorante rojo y añadí una cucharadita de levadura química porque la mezcla bicarbonato+vinagre no le da bastante volumen al bizcocho. Inventos que hago jejeje No es un red velvet al pie de la letra, pero estaba muy bueno. Además el relleno fue de ganache de chocolate con leche y reservé el buttercream de queso crema (típico del red velvet) para cubrir. La receta de la crema es la misma que la del Carrot Cake de la Rose Bakery (desde que la probé me enamoré).


Hoy os enseñaré a preparar todo esto, y en el próximo post os mostraré el montaje y decoración hasta el resultado final, que sino la publicación de hoy sería una biblia, me he dado cuenta al ir escribiendo xD. Así que empezamos con los bizcochos.

PD: Os recomiendo prepararlos un día antes de utilizarlos, para que la miga se asiente bien y os quede un corte limpio, no que se os partan de cualquier manera.

Tarta decorada Peppa Pig

Ingredientes (Para 25-30 raciones)* 

*Las dos tartas eran de unos 5cm de altura. Tened en cuenta que si la hacéis más alta, saldrán más raciones. AQUI tenéis unos esquemas orientativos pensados para tartas cubiertas de fondant, que suelen ser más altas, de unos 8-10cm y más empalagosas que la que os enseño hoy. Es decir, que una tarta de fondant con molde de 15cm+26cm sería para 50 personas, pero al hacerla la mitad de alta, quedaba para 25 más o menos.

Para el bizcocho (molde 15cm)
  • 60ml de aceite de oliva suave
  • 160g de azúcar blanco
  • 1 huevo
  • 1 cucharada rasa de cacao puro sin azúcar
  • 1 y 1/2 cucharadita de extracto natural de vainilla líquido o en pasta
  • 125ml de leche semidesnatada (yo utilicé sin lactosa)
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de levadura química

Para el bizcocho (molde 26cm)
  • 120ml de aceite de oliva suave
  • 320g de azúcar blanco
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas rasa de cacao puro sin azúcar
  • 3 cucharaditas de extracto natural de vainilla líquido o en pasta
  • 250ml de leche semidesnatada (yo utilicé sin lactosa)
  • 2 cucharaditas de vinagre blanco
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 2 cucharaditas de levadura química



Almibar de cacao
  • 100g de agua
  • 100g de azúcar blanco
  • 1 cucharada rasa de cacao puro sin azúcar

Paso a paso (molde 15cm)

Precalentamos el horno a 180º sin ventilador (solo calor arriba y abajo). Colocamos la rejilla en la parte baja del horno, un peldaño por debajo del centro. En un bol, tamizamos la harina, el cacao y la levadura (yo dejé el cacao sin tamizar porque me gusta encontrarme los grumitos de choco luego). En un vaso, mezclamos la leche y el limón y dejamos reposar 10 minutos. En otro bol mezclamos el azúcar y el aceite. Añadimos los huevos batiendo bien hasta que se incorporen. Agregamos el extracto de vainilla. Echamos primera la mitad de la leche y la mitad de la mezcla de harina. Mezclamos lo justo para que se incorpore y luego añadimos la otra mitad. Engrasamos y enharinamos el molde de nuestra elección.



Podemos hornear la masa en un solo molde de borde alto y luego cortarlo a capas o en tres bajitos, eso depende de vosotros y de los moldes de los que dispongáis. Lo único que cambia es el tiempo de horneado. Yo he hecho el peque en tres capas y el grande en dos que luego he cortado. Si sobra bizcocho no se tira, sirve para desayunar o hacer cakepops.
Para el molde de 15cm a capas, unos 25 minutos aproximadamente, y si lo hacéis de una, contad unos 45-50 minutos aproximadamente. Aunque no se trata tanto de tiempos exactos como de que cada uno conozca su horno, porque varia mucho de uno a otro. Lo más sencillo es pinchar el bizcocho con la punta de un cuchillo y cuando esta salga seca, está listo.
Mientras están en el horno, preparamos el almíbar. Mezclamos el agua, el azúcar y el cacao tamizado (ahora si) en un cazo y calentamos a fuego lento lo suficiente para que el azúcar se haya disuelto pero que la mezcla siga líquida. Dejamos enfriar. Nada más sacar los bizcochos del horno, pincharemos toda su superficie con un palillo y pintaremos con el sirope. Repetimos por el otro lado. Una vez estén fríos los bizcochos, los cubrimos con film transparente y conservamos en la nevera hasta su utilización.



Paso a paso (molde 26cm)

Seguiremos los mismos pasos que para el bizcocho pequeño. Solo cambia el tiempo de cocción. Si lo hacemos a capas, yo empezaría con 25 minutos y a partir de ahí controlaría con el truco del cuchillo. Si lo hacemos de una, como yo, contad alrededor de 50-60 minutos. 

Notas
  • El hornear el bizcocho a capas o de una vez es a elección de cada uno. Cada técnica tiene sus ventajas. Si lo hacemos en tres moldes las capas seguramente sean mucho más perfectas. Pero si no disponemos de tres moldes iguales, habrá que meterlos en el horno de uno en uno, y lo tendréis encendido mucho más tiempo. En cambio, el cocer el bizcocho todo de una solo os lo recomiendo si tenéis lira. Con el cuchillo es muy difícil obtener capas rectas, al menos no sin mucha práctica.
  • Nunca, NUNCA se abre la puerta del horno antes de que pasen unos 20 minutos como mínimo. La estructura que sostiene el bizcocho aún no es sólida y se desplomaría por el centro nada más abrir. 
  • Si tu bizcocho sube mucho por el centro y poco o nada por los lados, está muy alto en el horno. Necesita más calor por abajo. Otro truco es no pegar golpes o trabajar en la encimera mientras el bizcocho se hornea. Las vibraciones que se transmiten al horno pueden hacer que éste pierda volumen.
  • He hecho capas bastante finas de bizcocho, sobre 1,5cm, porque quería una tarta de dos pisos pero que no fuera para 150 personas y así ha quedado. Comimos unos 25 invitados y sobro apenas 4 raciones.

Ganache de chocolate con leche
  • 450g de chocolate con leche
  • 400ml de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)

Paso a paso

En un cazo, ponemos la nata a calentar. Cuando hierva, la echamos encima del chocolate troceado en un bol resistente al calor. Esperamos un minuto y removemos hasta obtener una mezcla homogénea. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego guardamos en la nevera una hora o hasta que el ganache tome una textura espesa pero manejable.


Buttercream de queso crema (Philadelphia)
  • 500g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 250g de mantequilla sin sal
  • 2 cucharaditas de extracto natural de vainilla líquido o en pasta
  • 150g de azúcar glas (La podéis hacer más dulce, pero creo que con el chocolate del relleno está bien así).

Paso a paso

Batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar (importante que no esté fría, no se mezcla bien y quedan tropezones de mantequilla) unos 5 minutos a velocidad alta. Hay que batir ese tiempo como mínimo para que quede muy bien integrado y no se note el azúcar al masticar. Añadimos el queso crema bien frío y el extracto de vainilla y batimos un par de minutos más, a velocidad media. Sacamos un tercio de la crema y la teñimos de azul cielo para cubrir la tarta pequeña (yo usé sky blue en gel de Wilton). Los otros dos tercios los teñimos de verde para la tarta grande (Leaf green en gel de Wilton). Con mojar la punta de un palillo en el colorante es suficiente. De todas formas siempre es recomendable ir de menos a más, porque aclarar una crema demasiado oscura es mucho más difícil que oscurecerla. 


Y ya tenemos todo listo para montar la tarta. En el próximo post os enseño como hice la decoración de fondant y más fotitos del resultado final. Espero que os guste y sirva de ayuda.

Si tenéis cualquier duda, en los comentarios os la resuelvo encantada.

Gracias por leerme!!! =)


No olvides compartir, y si te ha gustado, no te pierdas la segunda parte: Tarta decorada Peppa Pig. Parte 2: Montaje y decoración.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Masa de pizza casera

Creo que a todo el mundo le gusta la pizza. Bueno, a casi todo el mundo. Hoy, entre examen y examen, os traigo una receta de masa de pizza sencillita de preparar y lo mejor, con poquísimos ingredientes. Mil patadas le da esta masa a la de las pizzas congeladas que compramos en el supermercado. Y es que además, el prepararla una misma hace que al salir del horno la pizza te sepa aún mejor jeje.

Si investigáis un poco, veréis que hay muchas recetas, algunas con leche y azúcar, otras con aceite, otras sin ninguno de esos tres ingredientes... La que he preparado yo es bastante fácil, el único punto al que hay que prestar atención es el amasado, que le dará la textura y elasticidad necesaria a la pizza. No he sacado la receta de ningún libro o web en concreto, he mirado en varios sitios y me he decidido a enseñaros esta.

Quería esperar a probar el resultado antes de compartirla con vosotros, y eso es lo que hice ayer. Preparé una pizza con base de tomate frito, jamón york y champiñones, y por supuesto mucho queso, y quedo muy rica. De verdad que me repito, pero mucho mejor que las pizzas congeladas del super, e incluso que las bases que venden ya preparadas. Es genial poder tenerlas a mano el finde o cuando no tienes ganas de cocinar, sacarla del congelador y en quince minutos tener tu pizza casera lista.

Masa de pizza casera

Ingredientes (Para 5 bases de pizza de 250g o 4 bases de 300g)

  • 1kg de harina de fuerza
  • 500ml de agua templada (37º)
  • 50g de levadura fresca
  • 40-60ml de aceite de oliva virgen extra
  • 20g de sal

Paso a paso

Ponemos la harina en un bol. Hacemos un agujero en el centro y vertemos la levadura diluida en el agua templada. 


Removemos con una cuchara de madera, del centro hacia fuera hasta incorporar toda la harina. A continuación, añadimos la sal y el aceite (más o menos según lo grasa que queramos la masa. Yo eché 50ml). Volvemos a mezclar. Enharinamos la superficie en la que vamos a amasar, y volcamos el contenido del bol en ella.


Para conseguir una buena masa de pizza, hay que amasar a mano bastante tiempo, unos 10 minutos. Así lograremos que se vuelva más homogénea, que se ablande y que el gluten se desarrolle correctamente. Una vez que la masa sea fácil de manejar, estiramos y volvemos a enrrollar sobre si misma. Repetimos este paso varias veces.
Una vez amasada, formamos una bola y la guardamos en el mismo bol que hemos usado antes. Echamos un poco de harina para que no se pegue y tapamos con un trapo de cocina. Dejamos reposar en un sitio cálido, una hora o hasta que la masa haya doblado su volumen.



Sacamos la masa de nuevo a la superficie de trabajo, la aplastamos varias veces con el puño para desgasificarla y la dividimos en porciones al gusto. Con una base de 250g sale una pizza mediana-grande y con 300g una pizza tamaño familiar. Tomamos una porción de masa y con ayuda de un rodillo la extendemos lo más redonda posible sobre un papel de horno (no tenía así que utilicé papel de aluminio ligeramente enharinado). Y ya la tenéis lista para utilizar.



Notas
  • Para cocer la masa, precalentamos el horno a la temperatura máxima que alcance y cuando vayamos a hornearla, con todos los ingredientes, lo bajamos a 210-220º. El horno que utilicé ayer no tenía ventilador así que con calor arriba y abajo (horno tradicional) la tuve dentro unos 10-12 minutos. El tiempo dependerá del grosor que dejéis, yo la hice muy fina. 
  • Para congelar las bases y tenerlas listas para usar en cualquier momento, lo que haremos es extenderlas y apilarlas, separandolas con papel de horno o de aluminio. Cubrimos todo con film plástico y al congelador en un sitio plano para que no se deformen. Para usarlas, las sacaremos unos minutos antes de prepararlas (se descongelan muy rápido) o directamente al horno y aumentamos el tiempo de horneado unos minutos.
  • Si preferís una masa fina y crujiente, utilizadla o congelarla tras extenderla. Si la queréis gruesa y esponjosa, una vez extendida la volvéis a cubrir y la dejáis levar por segunda vez antes de hornearla.
  • He leído muchas recetas en las que la cantidad de levadura es 25g, es decir, la mitad de la que he utilizado yo. Pero quería probar con la cantidad que indicaba el fabricante (Levadura Levital = 50g de levadura por 1kg de harina). Estoy contenta con el resultado, no se nota el sabor a levadura siempre que esté bien horneada; aunque la próxima vez probaré con la mitad, por salir de dudas.

Espero que la probéis, os encantará y además os facilitará la vida, seguríiiisimo. No querréis volver a comprar pizzas congeladas =D

No olvideís compartir, que eso siempre ayuda =P
Un beso

domingo, 4 de mayo de 2014

Milhojas de chocolate con fresa

Hola chic@s!


Hoy una entrada rápida para enseñaros la receta por la que me he decantado para el día de la madre. Se trata de un milhojas con chocolate en lugar del habitual hojaldre, y relleno de una compota-mermelada de fresa (no se muy bien como llamarla) que está de muerte. Me pareció una buena idea unir la fresa al chocolate porque me chifla la combinación.

No tengo mucho tiempo para escribiros hoy, porque a mi pobre mama le ha tocado trabajar en su día, y además domingo, así que quiero aprovechar el poquito tiempo que tenemos antes de que se vaya.  La receta original la saqué del libro Chocolat et chocolats, ediciones Solar (no sé si estará disponible en castellano, AQUI lo podéis encontrar en francés). Llevaba melocotón en lugar de fresa y además he tenido que modificar las cantidades de azúcar porque tal y como indican en el libro estaba excesivamente dulce. Y poco más, os dejo con la receta. 

PD: disculpad la calidad y escasez de las fotos, es que están hechas con el móvil.

Milhojas de chocolate y fresa 

Ingredientes (Para 4 personas)
  • 150g de chocolate negro
  • 500g de fresas o fresones
  • 80g de azúcar
  • 2 cucharadas de zumo de limón

Paso a paso

Lavamos y cortamos las fresas. Las colocamos en un bol con el azúcar y el zumo de limón. Tapamos y dejamos macerar en la nevera, mínimo dos horas; si podéis toda la noche mucho mejor. 
Mientras tanto, derretimos el chocolate en un recipiente apto para microondas, en intervalos de treinta segundos a potencia máxima y removiendo bien para que no se queme. Esperamos a que se temple (31ºC) y lo echamos sobre una placa de horno forrada con papel de aluminio. Repartimos y alisamos con una espátula, dejando una capa de chocolate muy fina, pero no tanto como para que se nos rompa luego al despegarlo. Metemos a la nevera mínimo una hora, para que se endurezca. 
Ponemos a calentar la mezcla de fresas y azúcar en un cazo y cocemos a fuego lento una media hora, hasta lograr una consistencia parecida a la de la mermelada. Retiramos y lo dejamos fuera de la nevera hasta que llegué a temperatura ambiente. Refrigeramos hasta que se enfríe. 
Para montar el milhojas, cortaremos unos 16 cuadrados de chocolate marcando la línea con ayuda de un cuchillo y luego partiendo con la mano, o directamente haremos trozos irregulares como he hecho yo. En un plato, alternamos hojas de chocolate con mermelada. Podemos decorar con unas flores comestibles. Servir inmediatamente.


Espero que os guste y gracias por leerme.
Un besito y hasta la semana que viene =)


sábado, 3 de mayo de 2014

Ideas para sorprender a Mamá

Hola a tod@s!

¿Que tal estáis? Primero una disculpa por publicar en sábado, que entre los trabajos de la universidad que se acumulan y los exámenes a la vuelta de la esquina, el estrés se hace notar jeje Hoy no os traigo una receta, sino unas ideas, sugerencias... pero todas culinarias! Y es que mañana hay que sorprender a nuestras mamas, porque son únicas y se lo merecen. Cualquier día del año es bueno para recordarles que las queremos, pero si además hay uno señalado en el calendario, mejor que mejor! 

Y como llevo una semana dando vueltas por la red, en busca de algo para esta ocasión, he visto muuuchas cositas que me han gustado y no podía decidirme por una sola para mostrárosla aquí. Así que os presento mis ideas dulces para sorprender a vuestra madre en este día.

PD: Os he dejado la dirección de cada imagen. Primero por que no quiero líos con los derechos de autor, las fotos no son mías. Y si os gusta una idea solo tenéis que pinchar en el link para acceder a la página =)


1 - Galletas decoradas

Existen infinidad de maneras para decorar las galletas. Creo que el único límite es vuestra imaginación. Aquí os dejo tres diseños que me han llamado la atención por bonitos, elegantes y originales. La primera la que más. Me encanta la idea de un ramo de flores. Pero si estáis aburridos de las auténticas, hacedle uno con galletas!



2 - Cesta o caja con desayuno

Para los que ya están independizados, este domingo va a ser la ocasión perfecta para pasaros por casa de vuestra madre y llevarle esta caja junto con vuestra mejor sonrisa. Es personalizable al infinito y la verdad, ¿a quien no le gusta que le traigan el desayuno listo para tomar? Solo necesitáis una caja bonita y lo que más le guste a ella: Galletas, bollería, chocolate, café, zumo, fruta... También podéis preparar las galletas decoradas y meterlas aquí. Y si estáis en la misma casa, aún más fácil... se lo podéis llevar a la cama. Que es su día y se lo merece. Para los más vaguetes, incluso hay páginas como desayunosadomicilio.es en la que te preparan la caja y te la traen a casa.



3 - Tarta

Clásico entre los clásicos, siempre hay una buena ocasión para celebrar con tarta, y el día de la madre es uno de ellos. Y si la vuestra es golosa, seguro que quedáis como reyes con una tarta hecha por vosotros. Todo depende del tiempo y las ganas de cada uno. Desde tartas de fondant elaboradas para los más atrevidos, a sencillas tartas de fresas, que siempre gustan, la elección es vuestra. Eso si, no vale hacer trampa comprándola en la pastelería y diciendo que es vuestra, que os veo venir!


Tarta corazón interior
Tarta corazón chocolate
Tarta de fresas

4 - Cupcakes

Como veís hoy todas mis propuestas son dulces hasta decir basta, así que no podía faltar en la lista los cupcakes. Porque son bonitos, ricos, y admiten mil sabores y decoraciones. ¿Que me decís de estos, a que son una monada?

5 - Utensilios de repostería

Porque también es posible que a vuestra madre no le guste comer dulces, sino prepararlos! Unas cositas chulas que no deberían faltar en la cocina de cualquier repostera. Si es de las mías, la vais a hacer la mami más feliz del mundo.
Y estas son mis cinco propuestas para el día de la madre. Espero que os haya gustado y sorprendáis a vuestra madre con una de ellas o con cualquier otra... en todo caso acordaros de ella, que ella nunca se olvida de vosotros. 

Un beso dulce =)