miércoles, 14 de mayo de 2014

Masa de pizza casera

Creo que a todo el mundo le gusta la pizza. Bueno, a casi todo el mundo. Hoy, entre examen y examen, os traigo una receta de masa de pizza sencillita de preparar y lo mejor, con poquísimos ingredientes. Mil patadas le da esta masa a la de las pizzas congeladas que compramos en el supermercado. Y es que además, el prepararla una misma hace que al salir del horno la pizza te sepa aún mejor jeje.

Si investigáis un poco, veréis que hay muchas recetas, algunas con leche y azúcar, otras con aceite, otras sin ninguno de esos tres ingredientes... La que he preparado yo es bastante fácil, el único punto al que hay que prestar atención es el amasado, que le dará la textura y elasticidad necesaria a la pizza. No he sacado la receta de ningún libro o web en concreto, he mirado en varios sitios y me he decidido a enseñaros esta.

Quería esperar a probar el resultado antes de compartirla con vosotros, y eso es lo que hice ayer. Preparé una pizza con base de tomate frito, jamón york y champiñones, y por supuesto mucho queso, y quedo muy rica. De verdad que me repito, pero mucho mejor que las pizzas congeladas del super, e incluso que las bases que venden ya preparadas. Es genial poder tenerlas a mano el finde o cuando no tienes ganas de cocinar, sacarla del congelador y en quince minutos tener tu pizza casera lista.

Masa de pizza casera

Ingredientes (Para 5 bases de pizza de 250g o 4 bases de 300g)

  • 1kg de harina de fuerza
  • 500ml de agua templada (37º)
  • 50g de levadura fresca
  • 40-60ml de aceite de oliva virgen extra
  • 20g de sal

Paso a paso

Ponemos la harina en un bol. Hacemos un agujero en el centro y vertemos la levadura diluida en el agua templada. 


Removemos con una cuchara de madera, del centro hacia fuera hasta incorporar toda la harina. A continuación, añadimos la sal y el aceite (más o menos según lo grasa que queramos la masa. Yo eché 50ml). Volvemos a mezclar. Enharinamos la superficie en la que vamos a amasar, y volcamos el contenido del bol en ella.


Para conseguir una buena masa de pizza, hay que amasar a mano bastante tiempo, unos 10 minutos. Así lograremos que se vuelva más homogénea, que se ablande y que el gluten se desarrolle correctamente. Una vez que la masa sea fácil de manejar, estiramos y volvemos a enrrollar sobre si misma. Repetimos este paso varias veces.
Una vez amasada, formamos una bola y la guardamos en el mismo bol que hemos usado antes. Echamos un poco de harina para que no se pegue y tapamos con un trapo de cocina. Dejamos reposar en un sitio cálido, una hora o hasta que la masa haya doblado su volumen.



Sacamos la masa de nuevo a la superficie de trabajo, la aplastamos varias veces con el puño para desgasificarla y la dividimos en porciones al gusto. Con una base de 250g sale una pizza mediana-grande y con 300g una pizza tamaño familiar. Tomamos una porción de masa y con ayuda de un rodillo la extendemos lo más redonda posible sobre un papel de horno (no tenía así que utilicé papel de aluminio ligeramente enharinado). Y ya la tenéis lista para utilizar.



Notas
  • Para cocer la masa, precalentamos el horno a la temperatura máxima que alcance y cuando vayamos a hornearla, con todos los ingredientes, lo bajamos a 210-220º. El horno que utilicé ayer no tenía ventilador así que con calor arriba y abajo (horno tradicional) la tuve dentro unos 10-12 minutos. El tiempo dependerá del grosor que dejéis, yo la hice muy fina. 
  • Para congelar las bases y tenerlas listas para usar en cualquier momento, lo que haremos es extenderlas y apilarlas, separandolas con papel de horno o de aluminio. Cubrimos todo con film plástico y al congelador en un sitio plano para que no se deformen. Para usarlas, las sacaremos unos minutos antes de prepararlas (se descongelan muy rápido) o directamente al horno y aumentamos el tiempo de horneado unos minutos.
  • Si preferís una masa fina y crujiente, utilizadla o congelarla tras extenderla. Si la queréis gruesa y esponjosa, una vez extendida la volvéis a cubrir y la dejáis levar por segunda vez antes de hornearla.
  • He leído muchas recetas en las que la cantidad de levadura es 25g, es decir, la mitad de la que he utilizado yo. Pero quería probar con la cantidad que indicaba el fabricante (Levadura Levital = 50g de levadura por 1kg de harina). Estoy contenta con el resultado, no se nota el sabor a levadura siempre que esté bien horneada; aunque la próxima vez probaré con la mitad, por salir de dudas.

Espero que la probéis, os encantará y además os facilitará la vida, seguríiiisimo. No querréis volver a comprar pizzas congeladas =D

No olvideís compartir, que eso siempre ayuda =P
Un beso

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