jueves, 17 de julio de 2014

Red Velvet Cupcakes con frutas del bosque

Hello!


¿Como vamos? Hoy os traigo (por fin) unos cupcakes! La idea era hacer unos red velvet y darles un toque distinto. Así se llaman por ese característico color rojo sangre que tienen y su suavidad en boca. Cuando fui al super y vi estos arándanos y grosellas me inspiré y decidí añadirle a la receta frutas del bosque. 

La receta del bizcocho es de la gurú de los cupcakes, Alma Obregón, de su libro Objetivo: Cupcake perfecto. La crema es mi favorita, el cream cheese buttercream (buttercream de queso crema) que ya os enseñé en la receta de Carrot Cake y en mi tarta Peppa Pig. Es un recurso infalible si no tenéis claros los gustos de los comensales.

Aquí las sobremesas se alargan hasta el infinito y más allá y no viene mal un dulce para hacerlas más agradables. Además, hace un calor de mil demonios, aunque me cuentan que en Valencia también. Suerte que allí hay playa! 


Así que aprovechadla un poco por mí y mientras tanto yo seguiré disfrutando de la gastronomía francesa (lo de que los franceses comen mucho queso y vino no es un tópico, me estoy poniendo las botas...).

En cuanto a mi búsqueda de trabajo no ha sido muy fructuosa, pero no pierdo la esperanza, que solo llevo dos semanas aquí y quedan dos más para terminar el mes de julio (edito: me acaban de llamar, empiezo mañana!! =)). 


No os cuento más mi vida y os dejo con la receta dulce de hoy, y con mi consejo de siempre, dejad volar la imaginación. No hay porque ceñirse a la receta si no os gustan los arándanos, por ejemplo. Ahora os digo, que de merienda con una taza de té están geniales, confirmado. 


Redvelvet cupcakes con frutas del bosque


Ingredientes (Para 12 cupcakes)


Para el bizcocho

  • 60ml de aceite de oliva suave
  • 160g de azúcar blanco
  • 1 huevo
  • 150g de harina de trigo
  • 1 cucharada rasa de cacao sin azúcar
  • 125ml de leche semidesnatada
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de colorante rojo en pasta (ver notas)
  • 1 y 1/2 cucharaditas de extracto natural de vainilla líquido o en pasta
  • 1/5 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 cucharadita de vinagre blanco

Para el relleno
  • 12 arándanos
  • 24 grosellas

Para la crema

  • 250g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 125g de mantrequilla sin sal
  • 1 cucharadita de extraco natural de vainilla líquido o en pasta
  • 100g de azúcar glas
  • Arándanos y grosellas


Paso a paso

Preparamos una bandeja para cupcakes con doce cápsulas de papel. Precalentamos el horno a 180º en horno tradicional o 160º con ventilador. En un bol, tamizamos la harina y el cacao. Mezclamos la leche con la cucharadita de zumo de limón y dejamos reposar de 5 a 10 minutos. El limón va a cortar la leche.

En el bol del robot de cocina, batimos los huevos, el azúcar y el aceite hasta que estén bien integrados. Vamos añadiendo la mezcla de harina y cacao y la leche en dos tandas y mezclamos a velocidad baja. Echamos el colorante y el extracto de vainilla y volvemos a batir. En un vasito, mezclamos el vinagre y el bicarbonato. Cuando la mezcla burbujee, la añadimos a la masa y removemos. 

Repartimos la masa entre las doce cápsulas (la medida ideal para un cupcake es la de una cucharada de helado). La masa tiene que quedar aproximadamente por la mitad de la cápsula. Horneamos unos 22-25 minutos (comprobamos que están hechos pinchando con un cuchillo). Sacamos del horno y dejamos enfriar en una rejilla de horno. Agujereamos los cupcakes por el centro con un descorazonador de manzanas (sin llegar al fondo) y rellenamos con dos grosellas y un arándano. Volvemos a tapar. 

Para preparar la crema, batimos la mantequilla con el azúcar unos 5 minutos a velocidad alta, para que quede muy bien integrado y no se note el azúcar al masticar. Añadimos el queso crema bien frío y el extracto de vainilla y batimos un par de minutos más, a velocidad media. Rellenamos una manga pastelera con boquilla de estrella y decoramos los cupcakes con el buttercream y con más arándanos y grosellas. Comemos. xD



Notas



  • Es importante no abrir el horno antes de 15 minutos para que los cupcakes no se caigan por el centro. Por otra parte, si la temperatura del horno es muy alta, subirán demasiado por el centro, y pueden romperse como un volcán. Lo mejor es utilizar un termómetro de horno y la experiencia nos permitirá conocer nuestro horno, porque cada uno es un mundo.
  • Si no lo digo no me quedo tranquila: el buttercream me ha quedado raro raro jejeje. No sé, como que con poca consistencia (aunque el sabor muy bueno). Es culpa mía por no tener en cuenta que las materias primas cambian de un país a otro. Creo que se debe al queso o a la mantequilla francesa que he utilizado, porque sino no me explico que ha pasado, la he hecho como siempre. Así que si seguís la receta al pie de la letra, no habrá problema. Como os decía arriba, he utilizado mucho esta receta y confío en el resultado (Y ya dejo de ponerme excusas jeje)
  • Es importante usar colorante en pasta de calidad. Nunca conseguiréis un rojo encendido con colorante líquido, nisiquiera echando medio bote, puaj! Ojo, que calidad no significa caro. En cualquier tienda de repostería creativa encontraréis la marca Sugarflair, muy buena... Los botecitos de colorante van de 2 a 3 euros de precio, según la tienda, y dan para muchísimos usos.


Que aproveche! Besos dulces.

Cass

domingo, 6 de julio de 2014

Cheesecake (tarta de queso) de Speculoos sin horno

Bonjour!!!


¿Como estamos? Madre mía, como echaba de menos sentarme en el PC para compartiros una recetita. El último mes ha sido un no parar. Entre exámenes finales, preparar las maletas para dos meses y todo el rollo, no he tenido tiempo ni de sentarme ni de cocinar. He aprobado tooodo el curso, a falta de una nota por saber, y eso se merece una celebración (dulce) en toda regla! Así que hoy os traigo un cheesecake facilísimo, rápido y muy rico a base de galletas Speculoos que son un auténtico vicio.

Para los que no las conozcan, se trata de unas galletas típicas de los países germánicos y muy, muy especiadas. En España la suelen servir con el café en los bares. Llevan canela, nuez moscada, clavo de olor, jengibre, cardamomo y pimienta blanca en su preparación original, aunque el sabor que predomina es el de canela. Hay de muchas marcas, pero la más famosa es la de Lotus. Y como si no fuera bastante pecado ya, han sacado en Francia hara unos años la versión de untar, que está como para comerse el bote a cucharadas.


La receta de la tarta de queso está basada en esta de Alfonso, de Recetas de Rechupete (un blog increíble, no dejéis de pasaros por ahí). Aunque la he cambiado bastante, es importante decir de donde la saqué porque llevo mucho tiempo preparándola en casa, la receta suya original y le encanta a todo el mundo. En fin, que me lío. Os dejo con la receta, que aproveche!



Cheesecake (tarta de queso) de Speculoos sin horno 

Ingredientes (Para molde de 26cm, 10 raciones)

Para la base
  • 300g de galletas Speculoos
  • 150g de mantequilla sin sal

Para la crema de queso
  • 200ml de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 1 cucharada de azúcar blanco
  • 260g de leche condensada
  • 300g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 30g de queso mascarpone
  • 17g de gelatina neutra en hojas (9 hojas)
  • Un bol con agua fría + 200ml
  • Una cucharada sopera de pasta de Speculoos. (Opcional. Ver notas.)

Para la decoración
  • 2 cucharadas soperas de pasta de Speculoos. (Opcional. Se puede decorar con migas de galletas Speculoos)


Paso a paso

Para la base, derretimos la mantequilla. Trituramos las galletas al gusto (si os gustan gorditas no dejéis demasiados tropezones tampoco). Mezclamos hasta lograr una pasta homogénea y con ella cubrimos el fondo de un molde desmontable de 26cm. Aplastamos bien con una cuchara y refrigeramos hasta que se endurezca. 
Mientras tanto, preparamos la crema de queso. Lo primero es hidratar las hojas de gelatina poniéndolas en remojo en agua fría durante unos diez minutos. Aseguraros de que todas las hojas se mojen bien y no se queden pegadas entre si. 
En el bol del robot de cocina, montamos la nata con la cucharada de azúcar. El truco es meter las varillas y el bol en el congelador unos quince minutos antes, y sale perfecta. En otro bol, mezclamos bien la leche condensada, el queso crema y el queso mascarpone. 
Calentamos los 200ml de agua en el microondas hasta que hierva. Sacamos la gelatina del agua fría, las escurrimos bien con las manos, la echamos en el agua caliente y mezclamos hasta que se disuelva por completo. Cuando se temple un poco, la añadimos a la mezcla de queso y leche condensada y removemos. 
Cuando esté templada, añadimos la nata montada ayudándonos con una cuchara de madera y con movimientos envolventes para que no pierda volumen. Sacamos la base de la nevera, vertemos la crema de queso y refrigeramos de nuevo. Mínimo cuatro horas, lo ideal es toda la noche. 
Desmoldamos pasando un cuchillo por el borde del molde antes de abrirlo. Para la decoración, utilizamos una manga pastelera con boquilla de estrella rellenada con las dos cucharadas de pasta de Speculoos. Con un café está de muerte, palabra de bloguera cocinera =P





Notas
  • Para montar la nata perfecta, AQUI os dejo un post de FoodMorning con los mejores trucos.
  • Si vais a pasar la tarta a un plato para servir, lo ideal es forrar el fondo del molde con papel de horno(se me olvidó), así no tendréis el "dilema + acalorada discusión sobre como sacar la cheesecake sin romperla" que tuve yo.
  • En España venden las Speculoos en todos los supermercados, y las de marca Lotus las podeís encontrar en Carrefour, si no me equivoco. En cuanto a la pasta de untar, aún no ha llegado, es una pena, pero como la red está llena de bloguer@s ingenios@s, Mara, de Más dulce que salado, ya tiene una versión casera que tiene una pinta genial. Si no la teneís ni os apetece hacerla, podeís pasaros de la cucharada que lleva la masa y decorar con migas de galleta o mermelada de frutas del bosque. 


Espero que os guste mucho y que no sobren ni las migas. Si os ha gustado esta receta no olvidéis compartirla con los botones que tenéis al final de esta entrada para que otros también engorden xD

Un beso desde Beaucaire, France. Muaaa!